La ilusión también pasa por caja

El Ratómetro.

Una cosa es ganar dinero. Otra, lo que me cuesta ganarlo. Aquí explico cómo hago las cuentas.

La rata arruinada mira su maletín vacío.
01

Dinero que queda

Separo los ingresos de los gastos. Lo que queda después de restarlos es el resultado del experimento. Facturar cien euros y gastar noventa no es ganar cien euros.

Resultado = ingresos − gastos registrados

Indicaré el periodo de las cifras y qué costes incluyen. Si una cantidad es estimada o falta un dato, lo diré. «Neto» solo tendrá sentido acompañado de esa explicación.

02

Horas invertidas

El tiempo de preparar, ejecutar y mantener la prueba. Incluyo las tareas poco fotogénicas: aprender a usar algo, arreglar lo que falla o atender a un cliente.

Separo esas horas de las que dedico a contar la experiencia en el blog. El tiempo histórico de un proyecto, si aparece, también irá separado del intento actual.

03

Euros por hora

Divido el resultado entre las horas de ese mismo periodo. Sirve para preguntarme si estoy comprando libertad o añadiendo otro trabajo a la lista.

€/hora = resultado / horas invertidas

Si faltan cifras o no hay horas registradas, no hay cálculo. Un resultado negativo también se muestra. Y una prueba corta no permite prometer ingresos para toda la vida.

04

Lo que me cuesta en vida

Cansancio, estrés y tiempo que dejo de dedicar a otras cosas. Una actividad puede dar dinero y dejarme sin ganas de volver a verla.

Es una valoración personal, no una medición científica. Puede ir en palabras o con una escala explicada cuando ayude. No necesito puntuar mi vida para publicar una entrada.

Los números informan. Yo decido.

¿Lo volvería a hacer?

Al final cuento qué haría con lo aprendido: repetir, cambiar las condiciones, dejarlo en pausa o cerrarlo. También puedo terminar sin una conclusión clara.

Aprender algo, disfrutar o encontrar una oportunidad pueden compensar aunque la cifra sea pequeña. Lo explicaré sin convertirlo en una promesa para quien me lea.

Ver el balance global